INGREDIENTES 4 lechugas
PREPARACIÓN – Después de limpiarlas bien, se les quitan las hojas exteriores y se ata con una cuerda blanca y fina cada lechuga por separado. – Se cuecen, se escurren con cuidado, se rebozan con harina y huevo y a continuación, se fríen. – En el aceite restante de haberlas frito, se doran unos trozos de cebolla muy picados. Cuando estén blandos, se les agrega harina, así como pimiento y jamón serrano cortados en cuadraditos y un chorreón de vino blanco. – Se pone a fuego lento, removiendo constantemente con una cuchara de palo, hasta que espese la salsa. – Se sirven calientes. Nota: De las especies de lechugas que fácilmente pueden encontrarse en el mercado es la llamada «lechuga de cogollo» la más apropiada para este plato. La «lechuga de tallo» y la «rizada» se prestan menos a esta receta. Además de las lechugas en salsa, hay otra receta con lechugas que no debe darse de lado: se corta un cogollo en dos partes, se rocían con aceite de oliva y se les coloca una anchoa encima. En toda Navarra, especialmente en Tudela, se sirve antes de los buenos platos de que goza aquella cocina. La lechuga fue muy apreciada por griegos y romanos y su nombre nace de la sustancia lechosa a la que se atribuían propiedades saludables; la verdad es que contienen numerosas vitaminas y sales minerales. Los Papas de Aviñón la pusieron de moda en Francia, donde se elaboran platos tan notables como las lechugas braseadas al tuétano. |