El Vino en España

España cuenta con casi 1.2 millones de hectáreas (ha) de viñedos, lo que la convierte en el país con la mayor extensión cultivada de viñas del mundo – más de un 15% del total mundial – aunque sólo es la tercera en cuanto a producción, por detrás de Italia y Francia.

Esto se debe, en parte, a la baja densidad de los viñedos en el clima seco y suelo infértil de muchas regiones vinícolas españolas.

Los españoles beben una media de 38 litros de vino al año por persona, siendo el noveno país consumidor neto de vino del mundo. Las variedades nativas de uva española son abundantes, con más de 600 variedades nativas plantadas por todo el país, aunque aproximadamente el 80% del vino producido a nivel nacional se elabora con sólo unas 20 variedades, entre las que destancan; Tempranillo, Albariño, Garnacha, Palomino, Airén, Macabeo, Parellada, Xarel·lo, Cariñena y Monastrell. Hablar del vino en España supone citar a 15 de las 17 comunidades autónomas, conocer las peculiaridades que protegen y miman los 59 Consejos Reguladores y, finalmente, como meta casi inalcanzable, catar la mayor parte de los caldos que proponen más de 3.500 bodegas en toda la geografía española. Todo un reto. Estas cifras manifiestan la complejidad de un sector que no cesa de crecer en este país tradicionalmente vinícola desde la antigüedad.

El constante incremento se ha producido tanto desde el punto de vista cuantitativo como desde el cualitativo, gracias a las iniciativas privadas de expertas empresas bodegueras -con una notable profesionalización durante las dos últimas décadas- y al gran proceso de reestructuración que protagoniza el Ministerio de Agricultura con una inversión de más de 360 millones de euros en los dos últimos años, que ha permitido la modernización del 6% del viñedo en España. Cantidad y calidad que se multiplican en el momento en que se profundiza un poco en este sector y que repercute en ámbitos, a priori, ajenos al mundo agrario, como pueden ser el universitario, el tecnológico-investigador, el editorial, el de la comunicación.., y es que el vino se ha convertido en un fenómeno económico, social y cultural en todo el mundo. Por todo ello, es el momento de no perder el tren y realizar un complejo recorrido por las regiones vinícolas más importantes de España, con parada en los viñedos más significativos y con invitación para disfrutar de cada una de las rutas que propone cada denominación de origen.   ​

Clasificación 

En España la categoría y la calidad de los vinos está regulada por la la Ley 24/2003 de la Viña y del Vino, que a su vez adapta el anterior estatuto del vino de 1970 a la legislación europea. Según la ley indicada, el vino es el alimento natural obtenido exclusivamente por fermentación alcohólica, total o parcial, de uva fresca, estrujada o no, o de mosto de uva.   

Categorías de los vinos 

Según la normativa europea, los vinos se clasifican en 3 categorías de acuerdo a su nivel de protección geográfica y al grado de exigencia en su proceso de fabricación. En España, la primera categoría está dividida a su vez en varias subcategorías   

Vinos con Denominación de Origen Protegida

Los Vinos con Denominación de Origen Protegida, son vinos cuya calidad y características se deben esencialmente o exclusivamente a su origen geográfico, con sus factores humanos y culturales inherentes. Poseen una calidad, reputación u otras características específicas atribuibles a su origen geográfico. El 100% de las uvas proceden exclusivamente de la zona geográfica de producción y su elaboración tiene lugar dentro de la zona geográfica. Estos vinos, de mayor a menor calidad, se clasifican en:   

Vinos de Pagos (VP). Son los originarios de un pago, entendiendo por tal el paraje o sitio rural con características propias que lo diferencian y distinguen de otros de su entorno. En caso de que la totalidad del pago se encuentre incluida en una Denominación de Origen Calificada, podrá recibir el nombre de “Pago Calificado”, y los vinos producidos en él se denominarán “Vinos de Pago Calificado”, siempre que acredite que cumple los requisitos exigidos a los vinos de la Denominación de Origen Calificada y se encuentre inscrito en la misma.   

Vinos con Denominación de Origen Calificada (DOCa). Esta categoría está reservada a los vinos con Denominación de Origen que han alcanzado altas cotas de calidad durante un dilatado periodo de tiempo. Además de una mayor exigencia de control y calidad, deben haber transcurrido, al menos, diez años desde su reconocimiento como “Denominación de Origen” para poder obtener la categoría de “Calificada”.   

Vinos con Denominación de Origen (DO). Son vinos de prestigio que proceden de un área de producción delimitada y con una elaboración reglamentada por un Consejo Regulador. Deben haber transcurrido, al menos, cinco años desde su reconocimiento como “Vino de Calidad con Indicación Geográfica”. Una denominación especial es la de cava, que se utiliza para vinos espumosos y que en España tiene la consideración de una Denominación de Origen (DO) que abarca a varias regiones, con especial arraigo en Cataluña.   

Vinos de Calidad con Indicación Geográfica (VC). Es el producido y elaborado en una región, comarca, localidad o lugar determinado con uvas procedentes de los mismos, cuya calidad, reputación o características se deban al medio geográfico, al factor humano o a ambos, en lo que se refiere a la producción de la uva, a la elaboración del vino o a su envejecimiento. Están exentos de la obligación de incluir la mención geográfica los vinos españoles con las denominaciones: cava, jerez y manzanilla, al considerarse que su denominación tradicional está vinculada a un área geográfica específica.  

Vinos de la Tierra. Regiones vinícolas españolas productoras de vinos con derecho a la mención tradicional Vino de la Tierra, a junio de 2009. La legislación europea los clasifica como “Vinos con Indicación Geográfica Protegida” (IGP) y la española como “Vinos de mesa con derecho a la mención tradicional Vino de la Tierra”. Son vinos procedentes y elaborados en un área gegráfica delimitada, teniendo en cuenta unas determinadas condiciones ambientales y de cultivo que puedan conferir a los vinos características específicas. Poseen una calidad, reputación u otras características específicas atribuibles a su origen geográfico. Al menos el 85% de las uvas procede exclusivamente de la zona geográfica. Se incluyen aquí los vinos denominados Viñedos de España que agrupa a varias regiones españolas. En otros países los vinos con Indicación Geográfica Protegida se denominan: regional wine (Reino Unido), vin de pays (Francia, Luxemburgo y la provincia italiana de Valle de Aosta), indicazione geográfica típica (Italia), vinho regional (Portugal), Landwein (Alemania) o landwijn (Países Bajos).   

Vinos de Mesa. Los Vinos de Mesa son aquellos vinos no incluidos en ninguna zona geográfica protegida. Estos vinos no pueden hacer ninguna referencia geográfica sobre su procedencia y no tienen que cumplir las exigencias que se piden a los vinos procedentes de zonas geográficas protegidas.   ​