El Procesado

El proceso fotográfico no termina con el «click» al apretar el disparador. Nosotros, los humanos, cuando decidimos que vamos a realizar una fotografía lo hacemos porque, en nuestro cerebro se han mezclado las imágenes que los ojos han percibido y las sensaciones que éstas nos han producido. La cámara, sin embargo, es una máquina y, por lo tanto es incapaz de traducir todo aquello que tú has visto y sentido en píxeles. Así que, si cuando miras tus imágenes en el ordenador no te acaban de convencer, quizás es porque no reflejan a la perfección aquello que buscabas cuando apretaste el disparador.

Aún así, te queda una bala en la recámara para poder conseguir tu objetivo: procesar la foto. Con el revelado puedes conseguir dotar tu imagen de personalidad, para que sea más tuya, más cercana a lo que vivías cuando la hiciste. El procesado debe mejorar aquella imagen que tomaste con la cámara. Pero no debe mejorarla porque estuviera mal, se trata de mejorarla a tus ojos, para conseguir aquello que habías querido captar cuando tomaste la imagen.

El procesado siempre ha ido de la mano de la actividad fotográfica. Ya desde la fotografía analógica, los fotógrafos pasaban horas en el laboratorio manipulando (con técnicas que, salvando las distancias, se parecían a algunas de las técnicas actuales) sus imágenes para conseguir el resultado deseado. Sin embargo, la fotografía y el procesado (o revelado) son dos disciplinas distintas. ¿Qué significa esto? Significa que no por el hecho de tener conocimientos de fotografía, los tenemos, también, de procesado. Son dos disciplinas independientes y ambas deben aprenderse para poder ser dominadas.

EL FLUJO DE TRABAJO

Un flujo de trabajo en fotografía digital es una serie de pasos interconectados y ordenados, desarrollados por fotógrafos para simplificar y estandarizar su trabajo desde la captura hasta la entrega final.

Disponer de un flujo de trabajo adecuado es fundamental para trabajar con coherencia en todas las facetas de la vida, en el fotográfico también.

ADOBE LIGHTROOM

Con todas sus herramientas y una interfaz de usuario sin tonterías, Lightroom permite organizar, post-procesar, imprimir y compartir fotografías, todo en un mismo entorno.

OTROS PROGRAMAS

Aparte de los anteriores, existen montones de programas diferentes para hacer infinidad de cosas distintas, por eso tenemos que definir un asunto: ¿Qué es lo que quieres hacer con tu foto? Aquí te doy algunas recomendaciones.