El flujo de trabajo en fotografía

Poner un poco de orden en cualquier actividad que realices de forma periódica es fundamental para racionalizar el trabajo, evitando dedicar mas tiempo de la cuenta a conseguir el resultado final que nos hemos propuesto. Y para ello hay que tener un método propio, conocido en el mundo anglosajón como «Workflow», que traducido al español, significa literalmente, «Flujo de trabajo».

En fotografía se trata de la automatización de procesos desde que realizamos la captura hasta que le damos el destino final, bien sea su publicación o su archivo, siguiendo una cierta jerarquía y de acuerdo con un conjunto de reglas preestablecidas.

El flujo de trabajo no tiene nada que ver con el equipo, la técnica o el procesado fotográfico, aunque influye de forma directa en el resultado final del trabajo fotográfico. Cada fotógrafo debe tener su propio «workflow», debido a las muchas variables involucradas y porque no existe un flujo de trabajo estándar establecido que se aplique en todos casos.

Veremos las características de un flujo de trabajo general y en color rojo el mío propio

En última instancia, debes adoptar el proceso que mejor se adapte a tus necesidades.

El flujo de trabajo en fotografía digital

Como hemos adelantado, el flujo de trabajo en fotografía digital es una sistemática que contempla cómo trabajar con imágenes digitales desde el inicio hasta el final, desde la captura hasta la entrega final.

Se compone de una serie de pasos interconectados y ordenados, desarrollados por fotógrafos para simplificar y estandarizar su trabajo. La simplificación y la estandarización son las dos palabras clave, porque un flujo de trabajo bien establecido no solo te ayudará a simplificar y acelerar el proceso de trabajo con tus imágenes, sino que también te permitirá mantenerte organizado, mejorar tu eficiencia y aplicar coherencia a tu trabajo.

La cantidad de pasos involucrados en el flujo de trabajo puede variar, aunque por lo general consiste en los siguientes:

  1. Configuración de la cámara y captura de imágenes
  2. Transferencia de imágenes al ordenador
  3. Importar imágenes a una aplicación de fotografía
  4. Organizar y ordenar imágenes
  5. Procesado de las imágenes
  6. Exportar las imágenes
  7. Copia de seguridad de las imágenes
  8. Imprimir o publicar en la web

Mi flujo de trabajo

Al final de cada capítulo, en letras de color rojo, encontrarás los pasos que doy en cada uno de ellos y que supone mi flujo de trabajo.

1. Configuración de la cámara y captura de imágenes

El flujo de trabajo comienza en la cámara, con la configuración de los parámetros en la cámara y la forma en que tomemos las fotografías afectarán definitivamente al proceso de flujo de trabajo.

Por ejemplo, si tomas imágenes en formato RAW, tu flujo de trabajo será un poco más complicado que si lo hicieras en formato JPEG. ¿Por qué? Porque las imágenes RAW requieren que las proceses antes de que se puedan usar para imprimirlas o publicarlas.

Los archivos RAW también ocupan mucho más espacio, lo que ciertamente ralentizará los procesos de importación, exportación y copia de seguridad. Si tomas imágenes en formato JPEG, debes decidir qué perfil de color usar, qué compresión y tamaño de imagen usar, qué ajustes de balance de blancos usar y mucho más.

Ambos formatos de imagen tienen sus ventajas y desventajas, pero tendrás que decidir qué es lo mejor para ti.

Además, si decides capturar imágenes para HDR o panoramas, lo que añadirá un paso más en tu proceso de flujo de trabajo para procesar las imágenes HDR o unirlas en panoramas.

Por lo tanto, debes decidir de antemano qué ajustes deseas utilizar en tu cámara y cómo quieres capturar las imágenes.

Mi flujo de trabajo

  • Preparo el equipo fotográfico y los parámetros de la cámara de acuerdo con el tipo de fotografía que pretendo realizar (cámara, objetivos, trípode, flashes y accesorios).
  • Siempre realizo las fotos en formato RAW + JPEG.
    • Lo primero y más importante. Disparo en RAW. Cuando se trabaja en JPEG, lo que se está haciendo es disparar en RAW y convertir esa imagen a un formato de compresión para que ocupe menos, a costa de perder información que luego me podría resultar muy útil.
    • La pregunta es, ¿por qué dejar que mi cámara haga cosas que podría hacer yo luego en el ordenador con mucho mayor control de mi trabajo? Solo admito una respuesta: que necesite visionar o compartir alguna foto o que necesite tirar de ahorro de espacio en la tarjeta de memoria, si veo que no dispongo de espacio para guardar las fotos en la tarjeta.
    • Plantéatelo de otra forma. Cuando hacías fotos con una cámara de carrete y las revelabas, ¿tirabas el negativo a la basura y te quedabas únicamente con la foto en papel?, ¿por qué entonces ibas a actuar de forma diferente en fotografía digital?, ya sabes quédate con el negativo (en digital, es el formato RAW).
    • Lo realmente fantástico del trabajo en RAW es que los cambios que aprecias en la pantalla no se producen realmente; estás trabajando sobre un fichero de configuración que almacena acciones a realizar sobre tu foto. El original no se manipula. Y eso no tiene precio.

2. Transferencia de imágenes al ordenador

Hay muchas maneras de transferir imágenes a tu ordenador. Puedes hacerlo mediante la conexión de un cable USB entre la cámara y el ordenador, o bien sacando la tarjeta de memoria SD/CompactFlash de la cámara e introduciéndola físicamente en el lector del ordenador o en un lector de tarjetas. Incluso con algunas de las cámaras mas recientes, se pueden enviar las imágenes al ordenador por Wi-Fi.

A continuación, viene el proceso real de copiar archivos desde tu tarjeta/cámara a tu ordenador. En este punto, tienes muchas opciones diferentes para hacerlo. Puedes usar el sistema operativo para copiar los archivos de las imágenes a una carpeta en particular de tu ordenador, o puedes usar un software como Adobe Bridge, Lightroom o Aperture para manejar por completo este proceso.

Mi flujo de trabajo

  • Mediante un cable USB conecto la cámara al ordenador. Con esto consigo no estar continuamente sacando las tarjetas de memoria con el consiguiente riesgo que se fastidie el mecanismo.

3. Importar imágenes a una aplicación de fotografía

Este paso depende de cómo manejes el proceso de transferencia de imágenes a tu ordenador, ya que algún software hará ambas cosas en un solo paso. Por ejemplo, si usa Adobe Lightroom o Apple Aperture, estos programas copiarán las imágenes a tu ordenador y las importarán simultáneamente a un catálogo fotográfico, lo que le ahorrará un paso.

Lo bueno de utilizar dicho software es que puedes personalizar/ajustar el proceso de importación y etiquetar las imágenes con ciertas palabras clave/metadatos e incluso realizar algunos ajustes de procesado de imagen preestablecidos en cada una de las imágenes al importarlas, lo que ahorra mucho tiempo del flujo de trabajo.

Mi flujo de trabajo

  • Lo primero que hago para volcar mis fotografías directamente desde mi cámara al ordenador interconectados a través de un cable USB, como se ha dicho en el capítulo anterior, a través del asistente de importación de Lightroom: Archivo > Importar fotografías y vídeos… (Ctrl + May + I). Dentro del asistente, realizo los siguientes pasos:
    • Selecciono la ubicación origen de las fotografías. Normalmente directamente desde mi cámara o bien desde la unidad en que mi ordenador monta la tarjeta de memoria de mi cámara.
    • Marco aquellas fotografías que deseo importar. Puede ser que opte por descartar fotografías que son claramente insalvables, por mucho retoque que se le aplique 🙂
    • Indico las características de la importación:
      • Convertir a DNG. Si no lo tienes claro, pulsa sobre el enlace para que veas las ventajas de emplear el formato DNG en lugar de mantener el formato propietario de tu cámara.
      • Previsualizaciones 1:1. Permitirá, posteriormente, una edición más rápida. Aunque el proceso de importación inicial será, obviamente, más laborioso.
      • No importar duplicados. De este modo, Lightroom detecta si ya se ha importado con anterioridad cada una de las fotos y así evita duplicados.
    • Elección de la carpeta destino. Esta carpeta está dentro de mi carpeta «Fotos originales/Año/Título de la carpeta relacionado con la temática de las imágenes» siguiendo una estructura cronológica del estilo del siguiente ejemplo: Fotos originales> 2022 > Vacaciones en Málaga.
    • Fijados los ajustes, hago clic en Importar y sólo me queda esperar a que el proceso de Importación se realice correctamente para poder seguir trabajando con mis imágenes. Eso sí, ya incorporadas al catálogo.
  • Antes de seguir con el punto siguiente hago una copia de seguridad, por duplicado: una a un disco duro externo y otra a AMAZON DRIVE.

4. Procesado de las imágenes

Este paso es necesario en la mayoría de los casos. Si las capturas en RAW, definitivamente debes procesar tus imágenes. Si las grabas en JPEG, siempre habrá imágenes que podrían necesitar algunos ajustes aquí y allá para mejorarlas un poco.

El procesado de las imágenes puede ir desde un ajuste rápido para solucionar un problema de exposición a otro más extenso que puede tardar algo más para retocar la imagen.

Hay programas como Adobe Lightroom con el que puedes procesar más del 90% las imágenes, dejando el resto para realizar un revelado mas profundo o técnico con un programa como Photoshop, Luminar, Gimp o cualquier otro similar.

Lightroom funciona realmente bien sobre los primeros ajustes que realizamos sobre una imagen. Es decir, la modificación del encuadre, el balance de blancos, la exposición, el ajuste inicial de nitidez, o la aplicación de opciones de corrección de lente, son ajustes que yo siempre realizo en Lightroom.

Incluso en algunos ajustes por zonas, si las zonas no resultan excesivamente complejas, Photoshop no aporta ventajas considerables sobre Lightroom. Sin embargo, si necesitamos realizar labores de edición local sobre zonas muy irregulares, o queremos corregir defectos con una cierta complejidad, o incluso modificar formas, entonces Photoshop se vuelve imprescindible.

Mi flujo de trabajo

Visualización y Descarte Inicial dentro del Módulo Biblioteca

Una vez que las fotos forman parte del catálogo, lo siguiente que hago es realizar un primer descarte de fotografías «irrecuperables». Fotografías que no deben hacernos perder el tiempo más.

  • Para ello, dentro del Módulo Biblioteca (Ctrl + Alt + 1), y con la vista Lupa seleccionada (E) llevo a cabo una primera pasada y descarto aquellas fotografías con problemas graves de enfoque, imágenes trepidadas, imágenes en las que los fotografiados no están en su mejor día, etc.
  • Este descarte, en mi caso, lo hago a través del indicador de fotografía Rechazada (X). De modo que, una vez recorridas todas las fotografías, me dirijo a la vista Cuadrícula (G), y puedo observar las rechazadas y, bien filtrarlas para que no aparezcan, bien eliminarlas definitivamente.
Flujo de Trabajo RAW - Paso 2 - Descartes iniciales
  • Como ves, las fotografías rechazadas se mostrarán más apagadas en el modo de vista cuadrícula y, de este modo, podremos descartarlas y así centrarnos sólo en las que realmente merecen la pena.

Ajustes Básicos del Módulo Revelar

Después del primer filtro y descarte de fotografías a las que no merece la pena dedicarles más tiempo, llega el momento de trabajar con cada fotografía una a una.

Seleccionamos las fotos una a una y dentro del Módulo Revelar (Ctrl + Alt + 2), a través de la vista Lupa (D), vamos realizando una serie de ajustes. En mi caso, son los siguientes y por este orden:

  • Recortamos y giramos la imagen para lograr el encuadre que queramos (R). Es posible que necesitemos enderezar la imagen aplicando un cierto ángulo. También, en función del tipo de fotografía, puede interesarte cambiar las proporciones de la misma.
Flujo de Trabajo RAW - Paso 3 - Reencuadrar
  • Ajustamos la temperatura de color para, como en la imagen no tener una foto excesivamente cálida, o excesivamente fría. Sino en su punto justo.
  • Para ello, puedes probar con las distintas alternativas automáticas que te ofrece: Como se ha tomado, Automático, Luz de día, Nublado, Sombra, etc.
Flujo de Trabajo RAW - Paso 3 - Ajustar la temperatura de color
  • O bien, como en este caso, trabajar con los deslizadores. Las paredes que había cerca del sujeto eran amarillas y la toma ha quedado un tanto fría al aplicar el balance de blancos de forma automática (para compensar).
  • Por supuesto, si ubicases una zona neutra, también podrías emplear el cuentagotas para que Lightroom realizase el balance de blancos en base a dicha región.
  • Corregimos la exposición, de modo que logremos un histograma debidamente compensado. Sin zonas quemadas, pero con el debido contraste.

Flujo de Trabajo RAW - Paso 3 - Ajustar la exposición
  • De izquierda a derecha del histograma, los ajustes para controlar cada una de las zonas son, respectivamente: Negros, Sombras, Exposición, Iluminaciones y Blancos. Utiliza estos deslizadores para lograr una adecuada exposición de la toma.
  • Yo suelo comenzar con Exposición, que es el ajuste central para corregir el grueso del histograma y a continuación trabajo con la parte izquierda y derecha del histograma.
  • 4. Últimos ajustes básicos para mejorar el contraste y ajustar debidamente la saturación. Para ello Lightroom cuenta con cuatro ajustes: Contraste, Claridad (incrementa el microcontraste), Intensidad y Saturación (fuerza e intensidad de los colores).
Flujo de Trabajo RAW - Paso 4 - Ajustar el contraste y saturación
  • Para finalizar, mi recomendación es que una vez realizados estos cuatro pasos que hemos descrito, le des una última vuelta a todos los ajustes, volviendo a afinarlos mínimamente todos para obtener el resultado que deseas.

Otros Ajustes Que Podrías Necesitar

Repasando otras secciones del Módulo Revelar, es posible que veas la posibilidad/necesidad de aplicar otros ajustes. Aunque el uso de éstos será minoritario frente a los ajustes básicos que hemos mencionado en el anterior apartado.

Dentro de estos otros ajustes, hablaremos de los siguientes:

  • Curva de tonos: Es una alternativa para manejar la exposición de la imagen. Normalmente si trabajas con los parámetros Exposición, Contraste, Iluminación, Sombras, Blancos y Negros, no necesitarás hacer uso de las curvas.
    Flujo de Trabajo RAW - Paso 4 - Curva de tonos
  • HSL / Color / Blanco y negro: Si tienes una imagen con dominantes de algún color y quieres corregirlas, pretendes aplicar una dominante o quieres obtener un blanco y negro controlando la aportación de cada color a la imagen en escala de grises, ésta es la sección en la que debes centrarte.
    Flujo de Trabajo RAW - Paso 4 - HSL / Color / Blanco y negro
  • Dividir tonos: Para conseguir esos curiosos virados que seguro has visto en más de una ocasión, te vendrán muy bien los deslizadores de esta región del Módulo.

    Flujo de Trabajo RAW - Paso 4 - Dividir tonos
  • Corrección de lente: Especialmente, cuando, por ejemplo, hayas estado trabajando con tu gran angular y aprecies claras aberraciones en la perspectiva, o si tienes una lente que viñetea en exceso, estas funciones pueden ser muy útiles para corregir estos defectos en tus fotografías. Lightroom te ofrece un amplio catálogo de lentes, seguro que entre ellas está la tuya.

    Flujo de Trabajo RAW - Paso 4 - Corrección de lente
  • Efectos (Viñeteado ó Granulado): Por último, puede que quieras aplicar algún efecto curioso a tus fotografías. Destacan dos efectos fundamentales, el viñeteo y la aplicación de grano digital. ¿Quién sabe?, puede que a alguna de tus fotos les venga bien…

    Flujo de Trabajo RAW - Paso 4 - Efectos
  • A estos ajustes, también podríamos unir la Eliminación de manchas (Q), la Corrección de ojos rojos, el Filtro Graduado (M) y el Pincel de Ajuste (K). Todos accesibles a través de la barra que se encuentra bajo el histograma y que permite corregir imperfecciones localizadas.
Flujo de Trabajo RAW - Paso 4 - Herramientas para correcciones puntuales
  • Como decía al principio, puede que veas la posibilidad de aplicar alguno de estos ajustes. No se trata de aplicarlos todos o alguno de ellos en cada fotografía. Simplemente debes saber que están ahí e incorporarlos a tu flujo si lo consideras oportuno, en base a las características de cada imagen.

Ajustes Relativos al Detalle de la Fotografía

Si el anterior grupo de ajustes era opcional, este ajuste sí que es obligatorio. Debe realizarse sobre todas las fotografías y es importante tratar de aplicarlo en último lugar y con una resolución del 100%, para así poder apreciar correctamente las consecuencias de la modificación de estos parámetros.

Detalle
  • Se trata de los ajustes propios para reducir el ruido de la imagen si lo hubiese y para ajustar, de forma precisa, la nitidez de la misma.

El Resultado Final

Ya no quedan ajustes por realizar. Es el momento de visualizar la imagen, realizar pequeñas modificaciones si hay algo que no te acaba de convencer y admirar tu obra.

Flujo de trabajo RAW - Resultado final

Si no estás del todo satisfecho, no te preocupes, es la ventaja de usar una herramienta de edición paramétrica: no estás modificando el original, de modo que siempre estará ahí para futuras variaciones de los parámetros.

Y, si quedase algo por hacer sobre ella que no ves posible abordar con Lightroom, ya sabes que la integración entre Photoshop y Lightroom es perfecta. A través de Fotografía > Editar en > Photoshop, podrías hacerlo sin problemas y recuperar el resultado en Lightroom.

5. Organizar y ordenar imágenes

Una vez que tus imágenes están en tu ordenador, debes decidir cómo las organizarlas y ordenarlas, de modo que no terminen diseminadas por todo el disco o discos duros.

Si usas Adobe Photoshop Lightroom o Aperture, tiene muchas más opciones para gestionar y mantener sus fotografías organizadas.

Puedes hacer de todo, desde asociar palabras clave o clasificar tus imágenes favoritas valorándolas con estrellas, etiquetar imágenes con colores, crear grupos de imágenes personalizados y mucho más. Lo bueno de usar Lightroom o Aperture es que toda la información sobre la imagen se almacena en una base de datos, lo que hace que la localización de imágenes específicas sea muy fácil.

Mi flujo de trabajo

Etiquetado y Clasificado

Concluido el retoque, es momento de llevar a cabo tareas propias del etiquetado y clasificación de las fotografías. Asignaremos palabras clave en función de quién aparece en la fotografía, el entorno, el contexto, etc.

Herramientas de clasificación

Y, en mi caso, asignaré una puntuación de 1 a 5 en función de mi valoración sobre la calidad de la fotografía. De hecho, yo sólo otorgo 5. De modo que cuando quiero enseñar fotografías sólo enseño aquellas a las que he dado un 5. 🙂

No obstante, Lightroom es una herramienta muy flexible para llevar a cabo una clasificación de tus fotografías: palabras clave, puntuación de 1 a 5, etiquetado cromático, colecciones inteligentes, etc.

6. Exportar las imágenes

Una vez terminado el procesado y la organización de las imágenes, el siguiente paso es exportar esas imágenes para distribución, impresión, publicación web o archivo.

Nuevamente, hay muchas variables a considerar en este paso. Si lo que buscas es imprimir una imagen, debes averiguar con qué formatos de imagen puede trabajar tu empresa de impresión o tu impresora. Es posible que admita archivos TIFF con el espacio de color Adobe-RGB o que solo acepte archivos JPEG con el espacio de color sRGB. Otro factor importante es el tamaño de la imagen y el tamaño al que deseas imprimirla.

Si lo que buscas en exportar tus imágenes para la web, para publicar tus fotografías en tu blog, en Flickr, en Smugmug, etc., debes decidir qué dimensiones de imagen usar durante el proceso de exportación y elegir sRGB como el espacio de color.

Otro aspecto a considerar, es si quieres eliminar los datos EXIF de tus imágenes para que otros no vean qué configuración utilizaste y cuando tomaste esas imágenes. Para ello, vete a la opción de ver los Metadatos de tu programa de edición para seleccionar cuales quieres incluir o excluir durante la exportación.

Mi flujo de trabajo

  • Con Adobe Lihtroom realizo la exportación en formato JPEG a una carpeta del disco duro del ordenador «JPEG POR AÑOS/AÑO/NOMBRE DE LA CARPETA (relacionado con la temática de las capturas»

7. Copia de seguridad de las imágenes

Realizar lo antes posible una copia de seguridad de tus imágenes es fundamental. Con esto evitarás la desagradable experiencia de perder tus imágenes por cualquier circunstancia ajena a tu voluntad.

El método más sencillo es copiarlas en un disco duro diferente o en la nube, donde hay muchas opciones realmente interesantes como Google Drive, Office365, Mega, etc. Especial mención merece una aplicación desconocida para muchos usuarios como es Amazon Drive, ya que te ofrece almacenamiento ILIMITADO de tus fotos si eres cliente premium.

Si quieres algo más profesional prueba a adquirir productos NAS en configuración RAID como Drobo o Synology, que no solo ofrecen redundancia de datos, sino que también sean muy rápidos en términos de velocidad de transferencia.

Mi flujo de trabajo

  • Vuelvo a realizar una copia de seguridad de la carpeta del disco duro del ordenador «JPEG POR AÑOS/AÑO/NOMBRE DE LA CARPETA» por duplicado a un disco duro externo y a AMAZON DRIVE, al igual que se hizo con las fotos originales en el punto 3.

8. Imprimir o publicar en la web

El último paso es imprimir las fotografías y/o publicarlas en la web. Para imprimirlas fotografías, sube las imágenes exportadas al sitio web de la empresa de impresión que prefieras o copia los archivos de las imágenes en una memoria USB / CD (si lo que quieres es encargar la impresión a una empresa externa especializada).

Si tienes una impresora y deseas imprimir tu mismos las imágenes, no es necesario que exportes las imágenes de Lightroom o Aperture y muy probablemente tampoco necesites hacerlo si estas utilizando otro paquete de software; la mayoría de ellos admiten la impresión directamente desde la aplicación e incluyen todas las herramientas necesarias para imprimir.

En cuanto a la publicación web, una vez más si usas Lightroom o Aperture, incorporan una función para publicar directamente en 500px, Flickr, Smugmug, Facebook y para otros sitios web muy populares, o puedes instalar complementos (plugin) que te permitirán ampliar a otros sitios web. Si tienes una web o un blog en el que quieres publicar sus fotos, deberás exportar las imágenes y luego subirlas a tu sitio web, mediante FTP o cualquier otra funcionalidad similar.

Mi flujo de trabajo

  • En caso de impresión de algunas fotos adapto el formato tal como se explica en el punto 6, utilizando mi impresora CANON de calidad fotográfica si son pocas o las llevo a una tienda de fotografía en un pendrive.
  • En caso de álbumes:
  • Las fotografías que considero conveniente las subo a 500px (https://500px.com/p/PedroBeltran?view=galleries).

Configurar Lightroom y Photoshop para el procesado de tus imágenes

En el Capítulo 4: Procesado de imágenes decíamos que algunas de estas era necesario procesarlas en Photoshop cuando pretendes una mayor precisión, mayores funcionalidades de edición, o un acabado más profesional.

Como la gente de Adobe no es tonta, desde las primeras versiones de Lightroom han habilitado un proceso para facilitar la apertura de fotografías en Photoshop desde la interfaz de Lightroom, así como la vuelta, una vez editada la imagen en Photoshop, de modo que pueda ser visualizada inmediatamente en Lightroom de nuevo. Éste es un proceso sencillo, pero para el que es importante conocer una serie de opciones de configuración que conviene tener bien afinadas. ¿Quieres conocer esta configuración y las posibilidades que Adobe ofrece? Pues sigue leyendo este artículo.

Configurando Las Preferencias de Edición En Aplicaciones Externas

Cuando desde Lightroom indicamos que queremos editar una fotografía en una aplicación externa, Lightroom realiza una serie de ajustes en la imagen sobre la que finalmente se trabajará en la aplicación seleccionada, que podemos configurar a través de la opción Editar > Preferencias… (Ctrl + ,) y dirigiéndonos a la pestaña Edición externa.

A través de las cuatro opciones incluidas en esta sección de configuración es posible:

  1. Elegir las características de la copia que se genera para la edición en la versión de Photoshop instalada en el equipo, en mi caso Adobe Photoshop CC 2018. Podrás elegir el formato de salida (PSD/TIFF), el espacio de color (sRGB, Adobe RGP, ProPhoto RGB), la profundidad de bits y la resolución.
  2. Elegir las características de la copia que se genera para la edición en otra aplicación de edición distinta a Photoshop. En mi caso, Lightroom no ha detectado ninguna aplicación compatible, pero podría haberlo hecho, o haberle ayudado yo a través de la referencia a la ubicación del ejecutable de la aplicación de edición deseada.
  3. El apilamiento de la imagen resultado de la edición con la fotografía original o no.
  4. El nombre de archivo que se asignará a la imagen editada.

Ajustes Recomendados

En cuanto a las opciones que yo recomiendo para Photoshop, son las que puedes ver en la captura: PSD, ProPhoto, 16 bits/color y resolución de 240. ¿Que por qué recomiendo estos ajustes? Tranquilo, te lo explico.

  • El formato más oportuno, ya que resulta nativo para Photoshop es PSD, eso sí, es importante configurar Photoshop para que se maximice la compatibilidad de este formato en Lightroom. Te cuento enseguida cómo puedes hacer esto.
  • Con respecto al espacio de color y la profundidad, si disparas en RAW, creo que ProPhoto y 16 bits/color es la mejor alternativa, porque será la única que te permita conservar y aprovechar, en la edición, toda la información que tu cámara ha capturado.
  • En cuanto a la resolución, yo mantengo los 240 que trae por defecto Lightroom. No te preocupes por elegir este valor u otro, pues no va a afectar al número de píxeles de la copia enviada a Photoshop. Además, podrás cambiarlo también en Photoshop posteriormente y sin que se vea afectado el número de píxeles, o la calidad de la imagen.

Esto no quiere decir que si eliges otros valores vayas a obtener unas imágenes mucho peores, pero sí que creo que son los adecuados para minimizar la pérdida de información entre una y otra aplicación.

Configurando El Formato PSD en Photoshop Para Maximizar La Compatibilidad con Lightroom

Si eliges que Lightroom genere copias en formato PSD cuando se solicite la edición de una fotografía en Photoshop, tal y como te recomendaban antes, debes tener en cuenta que el formato PSD no es un formato nativo de Lightroom y que, si necesitas acceder a una imagen en formato PSD desde Lightroom, es importante configurar este formato de un modo concreto en Photoshop.

Abre Photoshop y dirígete al menú Editar > Preferencias > Generales, a continuación, selecciona la opción Administración de archivos y verás una pantalla como la de la siguiente captura.

Al final de las opciones, tendrás que desactivar la compresión de archivos PSD y PSB y en la opción «Maximizar la compatibilidad de archivos PSD y PSB», elegir la opción «Siempre».

Cómo Pasar de Lightroom a Photoshop

Aunque probablemente esto ya lo conozcas, déjame que te recuerde los pasos que debes dar para, desde Lightroom, pasar a editar una fotografía en Photoshop. Tienes básicamente dos opciones.

1. A Través del Botón Derecho del Ratón

Desde el módulo Biblioteca o desde el módulo Revelar, posiciónate sobre la imagen que quieres editar en Photoshop, o en cualquier otra aplicación externa que hayas configurado a través de las opciones de «Edición externa» que veíamos anteriormente, haz clic en el botón derecho del ratón sobre esta imagen y elige la opción Editar en.

Lightroom te ofrecerá la posibilidad de editar en Photoshop, o en las aplicaciones externas que hayas configurado. Si quieres editarla en Photoshop, selecciona, como se ve en la imagen, la opción Editar en Photoshop CC 2018

2. A Través del Menú Fotografía

La otra alternativa para editar una fotografía en Photoshop pasa por, una vez seleccionada la imagen dentro del módulo Biblioteca, o abierta ésta en el módulo Revelar, hacer clic en el menú Fotografía > Editar en > Editar en Photoshop CC.

Al igual que en la anterior opción, también esta alternativa te permite editar la fotografía seleccionada en cualquier otra aplicación que hayas configurado como aplicación de edición externa.

Como puedes ver en la captura, Lightroom te ofrece un atajo de teclado para la edición en Photoshop (Ctrl + E), así como otro atajo de teclado para la otra aplicación de edición externa que hayas podido configurar (Ctrl + Alt + E).

Cuándo Es El Momento de Saltar a Photoshop

Lightroom funciona realmente bien sobre los primeros ajustes que realizamos sobre una imagen. Es decir, la modificación del encuadre, el balance de blancos, la exposición, el ajuste inicial de nitidez, o la aplicación de opciones de corrección de lente, son ajustes que yo siempre realizo en Lightroom.

Incluso en algunos ajustes por zonas, si las zonas no resultan excesivamente complejas, Photoshop no aporta ventajas considerables sobre Lightroom. Sin embargo, si necesitamos realizar labores de edición local sobre zonas muy irregulares, o queremos corregir defectos con una cierta complejidad, o incluso modificar formas, entonces Photoshop se vuelve imprescindible.

Llegados a esos ajustes, será el momento para pasar a Photoshop y terminar de editar tu imagen en esta aplicación.

Los ajustes que realizas en Photoshop, a diferencia de lo que sucede en Lightroom, no se van guardando a medida que los aplicas, por lo que es muy importante que vayas guardando a través del atajo Ctrl + S, o bien la opción Archivo > Guardar. Y, por supuesto, antes de cerrar Photoshop, vuelve a guardar los cambios por última vez.

Cada vez que guardas los cambios en Photoshop, aunque no cierres la aplicación, si vuelves a Lightroom, puedes ver cómo la imagen copia que se generó y envió a Photoshop para su edición, se va actualizando y, por supuesto, queda finalmente actualizada cuando guardamos por última vez en Photoshop y cerramos esta aplicación.

Una Última Opción: Editar El Fichero Original o Una Copia

Al elegir desde Lightroom la edición de una determinada imagen en Photoshop, éste, en función del formato en que se encuentre la imagen, te ofrece la posibilidad de editar el fichero original, o bien de editar una copia a la que se le hayan aplicado, o no, los ajustes seleccionados en el módulo Revelar.

Es decir, si eliges un fichero en un formato no RAW, por ejemplo, TIFF, PSD, ó JPG, y pretendes editar dicha imagen, antes de abrírsete en Photoshop, te encontrarás con una ventana con las siguientes opciones para que elijas: editar una copia con los ajustes de Lightroomuna copia sin los ajustes de Lightroom, o directamente la imagen.

Si, por el contrario tratas de editar una imagen en formato RAW, entonces Lightroom siempre generará una copia con los ajustes aplicados y de acuerdo a las preferencias de edición en aplicaciones externas seleccionadas y sobre las que ya hablamos antes.