En el crepúsculo de mi conciencia, donde los sueños se enredan con la realidad, me encontré vagando por un paisaje que desafiaba toda lógica. El cielo ardía en una paleta de colores imposibles componiendo un lienzo celestial que ningún artista mortal podría siquiera soñar. El suelo bajo mis pies parecía tejido de cristales translúcidos que …


