La grieta en el techo del salón, justo encima de la mecedora de su abuela, había adquirido la forma caprichosa de una figura imaginaria. Don Anselmo la contemplaba con una mezcla de fastidio y familiaridad. "Parece la silueta de mi suegra”, murmuró para sí. "Igual de torcida y con tendencia a agrandarse con los años.". …
